LO PROMETIDO ES DUDA
He terminado ya la grabación y mezclas de mi primer disco como LIKIDA “Luna hiena”, así como el diseño y la maquetación, y dije que cuando terminara con todo eso volvería a la actividad, y aquí estoy. Activo again.
No escribo desde finales de noviembre, y no sabría por dónde empezar.
Bueno, empezaré y terminaré por analizar el 2010, que creo ha sido un buen año para mí.
Dejo para próximas entregas hablaros de los últimos conciertos del pasado año y los primeros de este.
En 2010 he dado los conciertos necesarios, los que me mantienen en forma, me dan de comer y me dan tiempo para vivir y para dejar trabajar a mi creatividad. Ha sido el año en que por fin me he decidido a concluir la grabación de las canciones que llevo unos cuantos años arrastrando, porque no soy partidario de abrir puertas sin cerrar otras. Crea corriente, que no es buena para casi nada y con ella se te pueden volar los papeles en los que pone quién eres.
Tengo esa necesidad liberadora de cerrar puertas, y además me ayuda a ser feliz. Y lo soy, y mucho.
Es obvio, en este caso, que cerrando esa puerta que abrí en 2004 cuando edité “Preludio…”, abro otra puerta, una muy grande y que va a provocar una corriente brutal. Pero esta es una de esas corrientes que te impulsan, cual viento en popa, y que te devuelven a la regata, y a la pugna de la vida y sus emociones. Es una corriente que va en una dirección deseada y que no me pilla desprevenido.
Un nuevo nombre artístico que ahora tengo que hacer crecer, y defender. Un nuevo estilo y dirección. Cambia todo, pero sin enterrar lo que ya hay. Pablo Líquido sigue su camino.
Pablo Líquido nunca fue una planta que requiriera demasiados cuidados. La regué poco e intermitentemente. Surgió por casualidades y se mantuvo por inercia, la inercia que tienen las cosas nobles y fuertes, sinceras y libres, auténticas y naturales. Porque siento que si conozco algo natural en este mundo, eso soy yo subido a un escenario cantando las canciones de mi vida.
2010 fue el año de la explosión mediática de Justin Bieber (sólo falta que despierte humana e intelectualmente), y fue el último año que salimos de todos los conciertos con olor a humo. Es más, ahora somos nosotros los que llevamos a los bares ese olor, impregnado en nuestro equipo y en nuestra sufrida bandera negra. También es el año en que reventó mi obsoleto portátil y nos pasamos a mac, y el año en que por fin pude ver en directo al conflictivo Axl Rose y a su ex-amigo Sebastian Bach, haciendo resurgir como el ave Fénix el espíritu heavy y guitarrero que palpitaba silencioso desde hace lustros en mi interior. En 2010 volví a ver en directo a U2 y me reafirmé en mi convencimiento de que, por mucho espectáculo que lleven, los prefiero en disco. Sin ninguna duda.
No puedo olvidar, ni quiero, que fue el año del mundial. Yo fui activista anti fútbol tiempo atrás, y ese mismo tiempo ha doblegado mi débil voluntad y se ha ido filtrando por mi permeable y maleable personalidad el gusanillo de ese deporte, rey de la injusticia y enemigo de la objetividad, primo hermano del parchís, en el que puedes hacer las cosas mucho mejor que el otro y perder tranquilamente. La diferencia es que en el parchís hay un dado que lo convierte en juego de azar, y en el fútbol ese azar lo propician sus reglas anacrónicas ancladas en el inmovilismo. Supongo que eso es lo que lo hace tan adictivo, que cualquiera puede ganar. Pero bueno, que ganamos el mundial nosotros en lugar de Italia y sus macarrillas mafiosillos. Por una vez que se haga justicia…
2010 nos ha llevado a nuevos lugares y nuevos públicos, nuevas costumbres, nuevas risas y nuevos amigos.
No voy a olvidarme de lo que ha supuesto este año para Haití. Sin palabras.
No voy a olvidarme del vertido de petróleo en el Golfo de México. Sin palabras.
En otra tesitura, me acuerdo de los mineros de Chile (increíble) y me acuerdo, porque soy apasionado del asunto, de la cagada de Ferrari en Abu Dhabi. Dios!
Haré un repaso por los conciertos de final de año y de comienzos de este en el próximo artículo. Hoy me he quedado exhausto, seco de ideas y, además, tengo hambre. Tengo todavía la cabeza sumergida en el lado oscuro de la luna hiena.
Saludicos a tod@s
Acerca de esta Entrada
Estás leyendo “LO PROMETIDO ES DUDA,” una entrada de Pablo Líquido
- Publicado:
- febrero 22, 2011 / 7:50 pm
- Categoría:
- general, pensamientos, personal
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1 comentario
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